Museo del Automóvil de Tenerife (2001)
Hacia el año 2000 ó 2001 me contactó un coleccionista de clásicos y clásicos deportivos de la isla, un potentado empresario con disponibles y economía, porque, casualmente, la marca que yo usaba, ArteCar24, era igual a la que él y un grupo de apasionados del motor deportivo usaba en alguno de sus viejos trastos, ARTECAR . A través de él descubrí dos cosas que caracterizan al mundo del automóvil clásico y antiguo en la isla, que hay dos sectores opuestos que se niegan a reconocerse entre sí. Los que vienen a estar representados por el Club de Automóviles Antiguos de Tenerife, en su mayoría empresarios, terratenientes, contratistas y, en general, un nutrido grupo de hombres selectos que representaban a los que en los sesenta del pasado siglo XX formaban la clase pudiente de nuestra chicharrera sociedad. Y el resto, los amantes del clásico moderno, o el clásico deportivo, de los que eran adictos los nuevos ricos que llegaron en los ochenta. Los que, a su vez, ni siquiera incluían a los...





