Lo siento, pero no puedo venderlos
El alma del coleccionista: por qué las cosas que guardamos guardan pedazos de nosotros Iba a empezar este texto, porque llamarlo reflexión o ni mucho menos artículo sería de una pretensión inaceptable, sobre por qué escribo un blog, pero como no viene a cuento y además lo hago porque me sale de las criadillas, vamos a saco con la frase del título. “Lo siento, pero no puedo venderlos, es superior a mí”, no fue exactamente así como lo escribí en el Whatsapp , pero era la intención, tanto cuando se lo tecleé a Juan Diego, a la par gran coleccionista, como cuando lo tecleé en el grupo Only 1:24, a la par foro, grupo de Facebook (Coches Escala 1:24) y grupo de Whatsapp (eso no lo puedo enlazar, obviamente), además panda de gente de la que, a priori y sin conocerla mucho, diría que son un equipazo lleno de buen rollo y mejor arte por no hablar de apasionados por el mundo del automóvil. Para entender esa frase, en su contexto, tendrías que ser coleccionista, pongamos que de m...









